Preguntas Frecuentes

La clínica psicoanalítica es una práctica de intervención subjetiva que permite modificar la relación problemática del sujeto con sus síntomas y todo aquello que constituye lo “insoportable” y “cotidiano” del malestar. Esto incluye a niñas y niños; púberes, adolescentes, jóvenes adultos, adultos y personas mayores.

Al suscribir -a partir de las indagaciones de Sigmund Freud- que hay cuestiones opacas que determinan cosas ni calculadas, ni deseadas en la vida de los sujetos. Los psicoanalistas acogemos a las y los sujetos que demandan ayuda para su sufrimiento subjetivo, abordándolo a través de la palabra -como mensaje que supone una demanda de ayuda, con un compromiso que les facilita la labor, el recorrido y el trabajo a través de la llamada “Asociación Libre” que no es otra cosa que autorizarse a decir cuanto se le ocurra a una persona sin preocuparse por el sentido de lo dicho.

La sesión analítica, es una conversación con y sin palabras; no es un encuentro social como cualquier otro, sino un encuentro íntimo, donde está garantizada la privacidad y el secreto profesional; encuentro único e irrepetible para la y el consultante en su recorrido, su itinerario de trabajo hacia un bienestar posible.

Se trata de una disciplina que se constituyó como abordaje para los malestares y sufrimientos existenciales, subjetivos y hasta orgánicos de las personas afectadas. Fue creado por Sigmund Freud y ha ido evolucionando gracias a las aportaciones de diversos autores a lo largo de más de un siglo, distinguiendo muy especialmente al Dr. Jacques Lacan, y también al prolífico e insigne psicoanalista y pensador argentino residente en Madrid, Jorge Alemán Lavigne; donde -de ésta reunión elaborada y cenital ha dado lugar a extender la práctica del psicoanálisis al tratamiento y abordaje del malestar subjetivo con niños, adolescentes, adultos, grupos diversos, parejas, familias.

Un aspecto esencial del psicoanálisis es la consideración que nuestra vida emocional es compleja, que tiene una determinación inconsciente.

Muchas veces no entendemos las ideas y temores que dan forma a nuestro modo de ver y de vivir el y en el mundo, que tan profundamente han arraigado en nosotras y nosotros -que parecen funcionar automáticamente.

Solemos encontrarnos repitiendo conductas perjudiciales para cada una y cada uno; sentirnos atrapadas y atrapados en relaciones que comportan un cierto dolor e incluso insatisfactorias; cuestiones todas que nos hacen sufrir o incluso captar cierto estancamiento, detención en lo deseado para nuestra existencia, tanto a nivel personal, creativo, y también en lo profesional.

El tratamiento psicoanalítico se basa en encuentros regulares o aperiódicos con el psicoanalista (presencialmente, por vía telemática o telefónica), en los cuales, a través de la toma de la palabra por parte de la o el consultante, que lo dirige a su psicoanalista, se va urdiendo o estableciendo un itinerario que constituye una verdadera bitácora del trabajo en curso que autoriza a aggiornar, crear un lugar para lo que suele nombrarse como “calidad de vida”.

El psicoanálisis es un tratamiento adecuado y de extendida nobleza para los sujetos infantiles atravesados por diversos modos de sufrimiento, como los denominados trastornos del desarrollo, de la comunicación o del lenguaje; de la conducta, en las relaciones; así como miedos; dificultades de atención; dificultades-síntomas en el aprendizaje; problemas del sueño; la alimentación; el territorio clínico de las llamadas psicosis infantiles; la estructura autística con sus irrepetibles singularidades.

Escogemos no continuar con la ingente serie de cuadros clínicos, toda la psicopatología que supondría incluir los campos que una praxis de casi cincuenta años supone.

El tratamiento se realiza través del juego, el dibujo y la palabra, también con niños muy pequeños, casos en los que se cuenta con la presencia de las madres, padres o cuidadores responsables, implicados y privilegiados por los mismos sujetos infantiles, como edad de la vida.

El estilo, la modalidad de la práctica asistencial de Jorge Cordi Brons, privilegia muy especialmente el incluir en su horizonte  las interconsultas con las distintas especialidades médicas (Pediatría, Odontología, Oncología, Psiquiatría, Fisioterapia) que correspondan con la realidad vital de cada paciente; como así también la conversación y consulta con Maestros, Profesores, Orientadores de Instituciones Educativas; tanto cómo Agentes Sociales que puedan estar dispuestos a colaborar en la construcción que nos convoca en ésta práctica del acogimiento del sufrimiento subjetivo.

"A menudo vale más no comprender para pensar, y se pueden galopar leguas y leguas de comprensión sin que resulte de ello el menor pensamiento"  Lacan